lunes, diciembre 6

Busca

La reflexión en un día que no quiero saber.
La reflexión en un momento donde no he de recordar quién soy, qué soy, tan sólo por la mera sensación de recordar. De saber del pasado, que lo único cierto, que lo único que puedo tener en mi mente es el saber que ya pasó, que está ahí, pero aún cautivo. Cautivo entre ideas y pensamiento, cautivo entre sueños e ilusiones, cautivo entre unos recuerdos que me dicen lo que creen recordar, pero sólo eso, una ligera y vaga creencia de lo que creen ser, de lo que creen saber.

Me pregunto si de hoy día puedo decir alguna otra cosa. Diferente. Ya sabes. No así. Diferente.
Me pregunto si el de hoy antes que ayer fue diferente. Me pregunto si el día anterior a antes de ayer fue de otro modo. Me pregunto si el día anterior antes de antier, no estaba yo, un poco quizá más loco. Quizá un poco. Quizá ese poco loco que no me permita recordar. Más no confundas, recordar, siempre y claro. No importa que exista, recuerda. Pero de hoy imposible, recordar, me refiero a la esencia, el transcurso, pero por transcurrido y ocurrido no está aún en pasado, no está aún concatenado en un núcleo de una etapa de un sistema. Y sin embargo lo veo llegar. Lo veo llegar justo en una oleada de recuerdos, de emociones, de cuestionamientos. En un montón de ideas que aterran a mi pensamiento, que lo sonsacan y lo reprimen. Le patean el culo y le dicen ten. Pero así son.

Y cuando llegan al fondo e intiman, es por que ya se encuentran, indigesta. Parece ser que aún no me doy cuenta de lo que siempre he creído, por tan sólo el pensamiento, que en más ya he dicho que jamás me ha quedado claro. Y siempre la incompletud, que ni siquiera sabré cómo se conforma la palabra, mucho menos mi Palabra al viento, en que las hojas bailan con la brisa del viento. Del viento. Jamás el mío. Busca.

Y en la búsqueda, en el transcurso de la insolencia me he perdido un poco. Mejor momento, que el continuo y sucedente para preguntarme de estas cosas, más cuando por ocurrir estuviesen muy mal en mi retorcido pensamiento caerían. Y por cada día más cerca, mis garras que se acercan a tu cuello, se vuelven inútiles contra la sensación de pesadez y destreza. En apariencia contradictorio, falta de lógica dirás. Por lo que jamás te darás cuenta de la rima... nunca... mucho menos si no existe.

En apariencia confuso, como el lobo se viste de oveja y se lanza al vacío del rebaño. Curioso el sentimiento de exactitud, plena, ante la negación del tiempo presente en un correcto sentido, claro, gramatical. La ofrenda del reto vacío, más por héroe, comprometo morir en el resquicio de la poca verdad que me sobra.

Un pensamiento demasiado insolado.

Memoria. Busca. Lola.

F.M.

miércoles, diciembre 1

Del rosal y el viento

En prado fresco un sitio de amantes
reposa el embrujo de la verdad del tiempo
jóvenes, hermosas, frescas y flagrantes
son las flores que hace bailar el viento.

La paz en la roca
cubre el malestar del tiempo
más las rosas, insinuantes
susurran siempre al llegar el viento.

No quiero alterna la brisa distante
que mis hojas mueve al pasar el viento
fugaz el juego de la memoria en el instante
en que pasa, me acaricia, y se vuelve cierto.

Ansías.

El juego de la lucha constante
fuera del dolor que causa lo incierto.

Ansías.

Pensar en mi propio y mortal amante
sus besos y mis risas
y mis pétalos sin avaricia
que lanza al abismo de lo eterno.

Pese a fecundas y distantes
son las llagas que me hace el viento
de todos mis amantes
es el único que por morir
ansío a cada momento.

F.M.

martes, agosto 10

De los trastornos del sueño

Una sola pregunta, un sólo comentario.

Tan sólo eso basta para desencadenar una historia, para empezar a narrar, uno a uno los hechos. Pero cómo saber de dónde comenzar. La historia comienza antes, la historia es de ahora, la historia es de siempre. Jamás se puede decir de un momento, por que en parte el momento jamás existió. Qué tal sí? Qué tal? y qué pasa cuando ya no existe. Qué pasa cuando la duda por si misma deja de existir y sale a resurgir aquella voz que te habla y que te confunde por que no sabes de quién es. De aquel trío interminable entre las sombras, te confunde. Te adhiere, pero no te distingue. Éste es tu mundo. Volteas. Alguien te acaba de hablar, te toca el hombre. Cara de duda. Éste es mi mundo. Mudo.

Escuchas...

Sin embargo, no respondes. Mudo. Ante la situación de los acontecimientos. Mudo ante el teatro de las sombras, mudo ante todas las manos que se levantan. Mudo ante aquella. Te señala. Una uña. Una garra. Por la daga. Te limita. Y tu boca por siempre se abre al alarido momentáneo de la existencia. Fugaz. Parsimoniosa. Interminable. Más por los hilos de tu boca. Volteas al techo. Entrecortado. Y te preguntas por el apagador. Preguntas.

Se enciende la luz. El cenital brilla en tu rostro. Por que lo deforma. Y de nuevo, el espejo. Y de nuevo el mimo. Y de nuevo toda la luz. Y de nuevo las risas. Y de nuevo las sombras. Y una garra, señala. No estás seguro en qué parte del escenario te encuentras. Sólo sabes, que alguna historia debió de comenzar. Y volteas y miras. Las flores. Las bellas flores. Con sangre.

Volteas de nuevo. El aire te da en la cara.

Comienzas a caminar. Aunque tus pies se encuentran en el fin de la cama. En el inicio de tus recuerdos.

Sin sueño.

Aplausos. Y un jarrón. Rojo.

F.M.

domingo, julio 11

Nostalgia en Presente

Nada nuevo. Nada demasiado complicado.
Nostalgia. En presente.
A saber. Cómo se puede.
Cómo se puede extrañar algo del pasado.
Lo único que puedo llegar a extrañar, a sentir, nostalgia, son las cosas que he vivido, las cosas que recuerdo.
Tengo tanta nostalgia, del pasado, de lo que he vivido, lo que he pasado.
Cada uno de los momentos, cada uno de los recuerdos. De tantas alegrías y penas. De tantos momentos.
Por un instante. Reviso. Me cercioro. De repente parece un cuarto obscuro, como aquel, de tus sueños. Con líquidos, y esa bella luz roja. Así funciona todo, con una bella luz roja. La única que no vela, la única que no es dañina. La más bella entre las sombras, más aún porque las respeta.
Recordando a can Cerbero. Recordando las apariciones. Recordando todos y cada uno de mis recuerdos.
Cómo es que un demonio los tiene. Se pregunta. Acaso el mal tiene memoria. Acaso el mal tiene recuerdos. Así es, los necesita. Nostalgia. Lo único que le hace sentirse de. Lo único que le hace sentirse en. Lo único que motiva a pensar a. En. A.
Sentado.
Caen gotas de lluvia. Un poco, sudorosas.
Un poco olorosas.
Un poco, húmedas. Bajo toda esa tierra. Por el aire, por la briza, por el clima, por lo que existe y nos rodea.
De repente la tormenta comienza y moja todos y cada uno de mis recuerdos, y lo veo, los veo. A todos, uno tras otro, en fila, formados. No los conozco, y los recuerdo. No los he visto, y los recuerdo.
Un sonido suena a lo lejos.
Campañas.
Sirenas.
No importa. Un sonido.
La alarma.
Y cómo te preguntas. Cómo es que en todos a la vez. A todos a la vez.
Así es tu mente.
Así es tu cuerpo.
Un día. Aquí, otro allá.
Por llamarle de alguna manera. Sabes dónde estás? Sabes qué estás haciendo? Sabes?
Revelado.
Ante ti.
Revelado, con Dectol.
Revelado y secado.
Expuesto.
Al intempestuoso tiempo.
A secado.
Fijador.
Que penetra en tus recuerdos.
Y de repente sonríes. Por que nada de esto es cierto.
Sólo la luz. Ni la luz.
Te miras las manos, ves a lo lejos. Los sonidos. Tiras el líquido. Comienzas a gritar.
La luz se prende.
Y ahí en medio. Fila H. Mezanine. Lugar 13. Un pitido.
Suena y te deslumbra.
Miras hacia tus manos. Una toma. La tomas. Un escrito. Un documento.
Evento y documentación, todos en una misma realidad. En la misma ficción.
Un cementerio. Una tumba. Árboles. y Tú. sentado a la orilla de la fuente Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
Y de repente se deshace en tus manos. Sólo polvo. Y te afliges. Vuelves a voltear. Un pitido.
Un cementerio. Una tumba. Árboles. Tú. Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
De repente se deshace en tus manos. Sólo polvo. Te afliges. Vuelves a voltear. Un pitido.
Un cementerio. Una tumba. Árboles. Tú. Tú. Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
De repente se deshace en tus manos. Sólo polvo. Te afliges. Un pitido.
Un cementerio. Una tumba. Una tumba. Árboles. Tú. Tú. Tú. Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
Se deshace en tus manos. Sólo polvo. Te afliges. Un pitido.
Un cementerio. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Árboles. Tú. Tú. Tú. Tú. Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
En tus manos. Sólo polvo. Te afliges. Un pitido.
Un cementerio. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Árboles Tú. Tú. Tú. Tú. Tú Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
En tus manos sólo polvo afliges un pitido.
Un cementerio. Una tumba. Árboles Tú. Árboles Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú Sentado. Tú Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
En tus manos sólo polvo pitido.
Un cementerio. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú Sentado. Tú Sentado. Tú Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
Tus manos sólo polvo.
Un cementerio. Una tumba Una tumba Una tumba. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Árboles Tú. Árboles Tú Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú Sentado. Tú Sentado. Tú Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
Manos sólo polvo.
Un cementerio. Una tumba Una tumba Una tumba. Una tumba Una tumba Una tumba.Una tumba Una tumba Una tumba.Una tumba. Una tumba. Una tumba. Una tumba. Árboles Tú. Árboles Tú Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú. Árboles Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú. Tú.Tú. Tú.Tú. Tú. Tú. Tú. Tú Sentado. Tú Sentado. Tú Sentado.Tú Sentado. Tú Sentado. Tú sentado a la orilla de la fuente. Pensativo. Tan intelectual, tan tú.
Polvo.
Asentado.
Tan tú.

Una ráfaga de viento sopla dentro del teatro. Parece que se ha levantado un poco de polvo.

F.M.

lunes, julio 5

Hoy despierta, con tan sólo un pensamiento.

Por la bulimia.

Bajo las intensas lágrimas que escurren por sus ventanas. Voltea y se aflije. Tiene hambre, quizá tenga sed. Tiene un olor pestilente en la boca. No cree que pueda provenir de tan sólo sus recuerdos. Respira. Aspira. Siente su propio vaho. Se asquea. Le dan naúseas. Le da hambre. Piensa en todo lo que ha pasado. Lo que ha pedido. Lo que ha querido. Lo que está por pasar. No le importa demasiado el destino, será porque se preocupa por el cada instante, en en ese instante ya pasó. Se retuerce el instentino.
Las lagrimas no dejan de correr. Una a una forman un pequeño río, quizá un poco pestilente.
Se siente sereno. Se siente confundido. Se tienta. Uno de sus huesos truena. Quisiera poder tronarlos todos. Quisiera poder hacer lo que no le está permitido.
Segúramente hoy irá a dormir, tan sólo tendrá q... se distrae, un sonido lo aleja de sus pensamientos. Pero cómo poder registrarlo, tan sólo en el futuro. Ahora recuerda. Recordó. ´Tan sólo tendrá que decir una fiel mentira. Borra la palabra anterior. Se equivoca. Será que no está seguro de hacerlo. Necesita paz y tranquilidad. Por primera vez el demonio siente que otro debe ocupar su lugar, que otro está en sus pensamientos. Que otro inflinjirá el dolor por él. Quizá la mediocre comodidad de su vida, quizá sólo que se encuentra un poco cansado. En fin, dejará que suceda, sólo lo dejará. Hará sentir dolor tan sólo por dejar el actuar de sus congéneres. Pero así es la especie, ¿Qué no? Siempre en acordado. Siempre en antes dicho.
Ahora sólo dejará que pase. Mentirá. Se irá a su casa. Comerá solo. Beberá solo. Estará en la tarde solo. Dedicará su tiempo a lo que quiere, dedicará su tiempo a lo que ama.
Se dará un modisco.
Quizá uno que otro bostezo. Siente miedo, se siente vigilando.
Y sin embargo lo hará.

Condenado a si mismo. Sale. Sin cerrar la puerta. Sin dejar dicho quién es.

Así salió Asmodeo. Y su aliento.

F.M.
Tiene hambre.

miércoles, junio 30

Manifiesto Nahi Dut / o del secreto del Éxito


Sólo una luz cenital.
Una lámpara. Un buró.
Un cristal.
Un espejo.
Iluminado.
En el tocador: Un lápiz labial, maquillaje, sombras varias.
Una silla. Sobre la silla una gran caja. Al lado de la caja un mimo. El mimo, inmune, estoico. En su estoica mano un paraguas.
Una silla frente al tocador.
Una figura.

Dios
Corelli: Violin Sonata Op. No.5

El mundo. No existe.

Se abre el telón. La sangre sube hasta la garganta.
No abre la boca.

YO,

QUIERO

  • Quiero llorar.
  • Quiero respirar.
  • Quiero ver.
  • Quiero comer.
  • Quiero que no me dejen solo.
  • Quiero a mi madre.
  • Quiero que no me toquen.
  • Quiero que me dejen tranquilo.
  • Quiero tocar.
  • Quiero sentir.
  • Quiero descubrir.
  • Quiero conocer.
  • Quiero jugar.
  • Quiero divertirme
  • Quiero tenerlo todo.
  • Quiero jugar en el pasto.
  • Quiero arrastrarme en el suelo.
  • Quiero rayar la pared.
  • Quiero ensuciar el piso.
  • Quiero gritar en la mesa.
  • Quiero que no me regañes.
  • Quiero no tenerme que bañar.
  • Quiero ver la tele.
  • Quiero quedarme despierto mucho tiempo.
  • Quiero muchos dulces.
  • Quiero dejar de comer verduras.
  • Quiero tener amigos.
  • Quiero salir.
  • Quiero que me abrases.
  • Quiero que me cuentes un cuento.
  • Quiero que me tapes.
  • Quiero que me beses.
  • Quiero que me mimes.
  • Quiero que dejes prendida la luz.
  • Quiero no tener miedo.
  • Quiero explorar.
  • Quiero un castillo.
  • Quiero construir.
  • Quiero imaginar.
  • Quiero ser creativo.
  • Quiero tener todo lo que quiero.
  • Quiero hacer berrinche.
  • Quiero que me des lo que quiero.
  • Quiero que no me regañes.
  • Quiero llorar.
  • Quiero ser grande.
  • Quiero no ir a la escuela.
  • Quiero quedarme en la cama.
  • Quiero no comer verduras.
  • Quiero comer lo que quiera.
  • Quiero verme bien.
  • Quiero ser popular.
  • Quiero que se fijen en mí.
  • Quiero ser el centro de mis amigos.
  • Quiero ser la envidia de mis enemigos.
  • Quiero que me traten bien.
  • Quiero que me respeten.
  • Quiero que me entiendan.
  • Quiero que me hagas caso.
  • Quiero besarte.
  • Quiero saber lo que es amar.
  • Quiero vivir intensamente.
  • QUIERO SER FELIZ.
  • Quiero entender el mundo.
  • Quiero saberlo todo.
  • Quiero que mis padres no me molesten.
  • Quiero poder entenderme.
  • Quiero gritar.
  • Quiero explotar.
  • Quiero enojarme.
  • Quiero que me dejes tranquilo.
  • Quiero romper cánones.
  • Quiero imponer moda.
  • Quiero que no me señalen.
  • Quiero que no me vean raro.
  • Quiero ser diferente.
  • Quiero poder hacer lo que los demás no pueden.
  • Quiero enfrentarme a lo desconocido.
  • Quiero emprender aventuras.
  • Quiero sentir adrenalina.
  • Quiero vivir al máximo.
  • Quiero vivir desenfrenadamente.
  • Quiero ser único.
  • Quiero ser original.
  • Quiero lo que el prójimo tiene.
  • Quiero que me quieran como a mi hermano.
  • Quiero que me den todo lo que quiero.
  • Quiero ir a todas las fiestas.
  • Quiero ser el más popular.
  • Quiero que todos me quieran.
  • Quiero que los maestros desaparezcan.
  • Quiero ir al cine.
  • Quiero ver pornografía.
  • Quiero tener sexo.
  • Quiero ser famoso.
  • Quiero ser rico.
  • Quiero ser intrépido.
  • Quiero tenerlo todo.
  • Quiero llegar al éxito.
  • Quiero que me escuches.
  • Quiero sentirme vivo.
  • Quiero encontrar una salida.
  • Quiero que me quieras.
  • Quiero que me ames.
  • Quiero que no me mientas.
  • Quiero que estés siempre conmigo.
  • Quiero vivir contigo por siempre.
  • Quiero darte todo.
  • Quiero morir contigo.
  • Quiero morir por ti.
  • Quiero que esto no termine.
  • Quiero que esto se acabe.
  • Quiero odiarte por siempre.
  • Quiero que jamás te hubiese conocido.
  • Quiero no volver a verte.
  • Quiero hacerte daño.
  • Quiero ya no quererte.
  • Quiero morir.
  • Quiero gritar.
  • Quiero llorar.
  • Quiero saber quién soy.
  • Quiero saber qué hago aquí.
  • Quiero ser quien no soy.
  • Quiero tener metas en la vida.
  • Quiero alcanzar mis metas.
  • Quiero crecer.
  • Quiero ser alguien en la vida.
  • Quiero tener éxito.
  • QUIERO SER FELIZ.
  • Quiero salir de la escuela.
  • Quiero trabajar.
  • Quiero ganar dinero.
  • Quiero tener un buen trabajo.
  • Quiero ser eficiente.
  • Quiero ser responsable.
  • Quiero ser honesto.
  • Quiero tener una causa por la que luchar.
  • Quiero que todos seamos iguales.
  • Quiero la paz mundial.
  • Quiero luchar por mis derechos.
  • Quiero ver por mis principios.
  • Quiero que nadie me diga que hacer.
  • Quiero tener en qué soñar.
  • Quiero creer en algo.
  • Quiero descubrir.
  • Quiero soñar.
  • Quiero tener mis propias cosas.
  • Quiero ser independiente.
  • Quiero ser libre.
  • Quiero ser autónomo.
  • Quiero salirme de mi casa.
  • Quiero tener una familia.
  • Quiero viajar.
  • Quiero conocer el mundo.
  • Quiero apasionarme.
  • Quiero tener sexo todos los días.
  • Quiero sentir placer.
  • Quiero conocerte.
  • Quiero conquistarte.
  • Quiero amarte.
  • Quiero desnudarte.
  • Quiero cogerte.
  • Quiero hacerte todo.
  • Quiero cumplir todas mis fantasías contigo.
  • Quiero sentirme sucio.
  • Quiero ser pervertido.
  • Quiero sentirme único.
  • Quiero otro trabajo.
  • Quiero tener el poder.
  • QUIERO SER FELIZ.
  • Quiero que todos me obedezcan.
  • Quiero verte hacia abajo.
  • Quiero tenerlo todo.
  • Quiero ser el mejor.
  • Quiero que nadie me gane.
  • Quiero superarme.
  • Quiero controlarte.
  • Quiero ser el líder.
  • Quiero mandar.
  • Quiero gritar.
  • Quiero destruirte.
  • Quiero que me tengas envidia.
  • Quiero ser el único.
  • Quiero tener a alguien.
  • Quiero no estar solo.
  • Quiero sentirme querido.
  • Quiero ser amado.
  • Quiero que me entiendas.
  • Quiero darte todo.
  • Quiero no sentirme despreciado.
  • Quiero no tener miedo.
  • Quiero que me respeten.
  • Quiero ser lo que no soy.
  • Quiero no crecer más.
  • Quiero detener el tiempo.
  • Quiero saber para qué sirve lo que tengo.
  • Quiero saber de ti.
  • Quiero saber qué sientes por mí.
  • Quiero sentir que valió la pena.
  • Quiero saber que siempre estarás a mi lado.
  • Quiero tener hijos.
  • Quiero sentirme siempre amado por ti.
  • Quiero ver a mis hijos crecer.
  • Quiero que seamos el ejemplo.
  • Quiero educar a mis hijos.
  • Quiero conocer lo desconocido.
  • Quiero darles todo a mis hijos.
  • Quiero experimentar lo prohibido.
  • Quiero ser el mejor padre.
  • Quiero ser el amigo de mis hijos.
  • Quiero ser la familia feliz.
  • Quiero engañar.
  • Quiero ser el ejemplo a seguir.
  • Quiero que seas mi amante.
  • Quiero entender a mis hijos.
  • Quiero que no se entere mi pareja.
  • Quiero que mis hijos me amen.
  • Quiero estar contigo para siempre.
  • Quiero que mis hijos no me vean como un cheque al portador.
  • Quiero dejar a mi familia.
  • Quiero ser importante para mi familia.
  • Quiero que no lo hubiesen descubierto.
  • Quiero que me comprendan.
  • Quiero saber que se acordarán de mí.
  • Quiero haber sido un mejor padre.
  • Quiero estar con mi familia.
  • Quiero haber darles más a mis hijos.
  • Quiero haberlos aceptado.
  • Quiero recapacitar mis errores.
  • Quiero retroceder el tiempo.
  • Quiero sentirme aceptado.
  • Quiero ser perdonado.
  • Quiero tener la misma fuerza de antes.
  • Quiero que quieras vivir conmigo.
  • Quiero poder acordarme.
  • Quiero saber quién soy.
  • Quiero no saber más.
  • Quiero poder controlar el mundo.
  • Quiero no sentirme mal.
  • Quiero nunca enfermarme.
  • Quiero retroceder el tiempo.
  • Quiero borrar las manchas del pasado.
  • Quiero ver a mis hijos.
  • Quiero dejar de trabajar.
  • Quiero poder descansar.
  • Quiero hacer lo que quiera.
  • Quiero dejar de seguir órdenes.
  • Quiero que nadie me mande.
  • Quiero sentirme útil.
  • Quiero no ser menospreciado.
  • Quiero estar actualizado.
  • Quiero que los jóvenes me entiendan.
  • Quiero que hagan lo que yo quiero.
  • Quiero que nadie me contradiga.
  • Quiero pagar mis deudas.
  • Quiero olvidarme de las presiones.
  • Quiero dejar de preocuparme.
  • Quiero volver a vivir.
  • Quiero ir de vacaciones.
  • Quiero dejar de tomar.
  • Quiero dejar de fumar.
  • Quiero bajar de peso.
  • Quiero no sentirme basura.
  • Quiero saber que todo no está hecho.
  • Quiero saber que todavía hay más.
  • Quiero creer en Dios.
  • Quiero no sentirme abandonado.
  • QUIERO SER FELIZ.
  • Quiero aventar el portafolios.
  • Quiero dejar de descansar.
  • Quiero volver a trabajar.
  • Quiero volver a tener amigos.
  • Quiero volver a salir.
  • Quiero sentir que alguien me escucha.
  • Quiero poder salir de mi casa.
  • Quiero platicar con alguien.
  • Quiero que alguien me entienda.
  • Quiero dejar de envejecer.
  • Quiero hacer todas las cosas que no hice.
  • Quiero tener fuerzas para emprender más proyectos.
  • Quiero sentir de nuevo.
  • Quiero amar de nuevo.
  • Quiero que me visiten.
  • Quiero que alguien me haga caso.
  • Quiero volver a sonreír.
  • Quiero acordarme.
  • Quiero dejar de tomar medicina.
  • Quiero no ir al doctor.
  • Quiero poder evitar la operación.
  • Quiero volver a oir.
  • Quiero volver a ver.
  • Quiero poder comer lo que quiera.
  • Quiero no quedarme dormido.
  • Quiero que me dejen tranquilo.
  • Quiero no salir de mi casa.
  • Quiero sentirme seguro.
  • Quiero no sentirme frágil.
  • Quiero que nadie me cuide.
  • Quiero que alguien me cuide.
  • Quiero que alguien me atienda.
  • Quiero saber que me recordarán cuando muera.
  • Quiero vivir.
  • Quiero no tener que morir.
  • Quiero no tener que dejar todo lo que amo.
  • Quiero ver el sol por última vez.
  • Quiero no morir.
  • Quiero conocer a Dios.
  • Quiero irme al cielo.
  • Quiero no pensar en la muerte.
  • Quiero poder hacer más cosas.
  • Quiero no morir.
  • Quiero no sufrir.

Quiero.

Siempre quise ser feliz.

Se santiguan. El mimo se arrodilla.

Te mira.

Siempre quise lo que no tenía. Siempre desee lo que no podía. Siempre envidié lo que los otros poseían. Siempre quise ser otro. Siempre quise darme cuenta de todo estar en todo y ser todo. Vivir todo. Nunca tuve nada. Supe. Nada. Entendí. Lo que hice ni quise. Detenerme ante la decadencia. De mi mismo. Lo que nunca fui. Entendí. Ni viví.

Ahora no soy nada.

El único punto certero de mi conciencia. Nada más me puede pasar. La meta, al fin, se oyen aplausos. Al éxito de mi destino me miro y digo qué feliz fui, qué feliz soy. Jamás podré serlo: Me miro, al espejo. Risas. Ya no soy nada. Escapar. Nada. Sentí. Todo cuando fui.

He encontrado el éxito! Tengo el único y más grande éxito!!

Receta. Carroña que se descompone. Onomatopeya.

Guarnición. Ensalada de vísceras, aderezadas con lágrimas y una vinagreta de recuerdos. Sonrisas. La engullo. Paladeo. Vomito. Un gesto. Un hilo de sangre. Nada se puede desperdiciar. Risas. Engullo. Risas. Aplausos. Engullo. Hasta la última gota.

NADA.

Y sin embargo el mundo no se detiene. El mimo cae muerto. Voltea. Un beso en el espejo. Despedida. La sangre, blanca, chorrea sobre su sonrisa. Lo mira. Sonríe. Entra en la caja.

Risas.

La sangre baja de nuevo a los pies.

F.M.


martes, junio 29

El principio de la vanidad

Te voy a contar un secreto.
Te voy a contar de un lugar donde nunca hay secretos.
Te voy a contar de un tiempo.
Te voy a contar un secreto de hace mucho tiempo.
Te voy a un contar de hace mucho tiempo un lugar.
Un lugar sin nombre, ni fecha, ni apellido. Un lugar sin rostro, sin vida y sin sentido.
Te voy a contar luego un secreto.
Un lugar perdido en el tiempo, en las reglas, en el viento.
Te voy a hace mucho tiempo.
Un lugar que fascina, que excita, que atrae.
No hay secretos, sólo un gran sifón.
No hay secretos, sólo tifón.
Te voy a contar que te contaría.
Y sin embargo no lo hago porque yo perdería.
Mi lugar, mi tiempo, mi secreto.
Te voy a contar todo eso.
Te voy a sumir en toda la porquería.
Te voy a decir hasta dónde te llevaría.
Te voy a decir todo lo que te haría.
Te voy a decir cuánto amaría.
Te voy a contar de un lugar de porquería.
Te voy a ensuciar, todos los días.
Ahogando tus venas, silenciando tus pecados, coloreando tus gritos, pintando tus latidos.
Un lugar, inventado.
Te voy a contar amado, un secreto. Que mata.
Y sin embargo, no lo haría.
Haría, más. Tiempo presente.
Te contaría.

Se apagan las luces, se enciende el espejo.
Te miras. Te admiras. Te encajas,
Te matas.

El pesado telón rojo. Cae.
Más no sobre le escenario.

F.M.

jueves, junio 24

La melodía X

Una canción, una pieza de melodía.
Aquella que hace a los hombres generar sus danzas aquella que acompaña sus cantos.
Aquella que despierta sus emociones, aquella que refleja sus sentimientos.
Sentado, al borde, con tan sólo una planta. Tan sólo y únicamente en el vacío, conciencia. Inacabada cada pieza de los momentos que llegan a mi mente, uno por uno van cayendo como pájaros con las alas heridas. Entre las ramas, se atoran, se atormentan. Todos pertenecen al mismo árbol, a la misma estirpe. Y yo aquí, tan bondadoso, tan insolente. Me acerco, conmigo. Me acerco. Voy caminando despacio, apreciando cada una de las bellas hojas de aquel árbol, apreciando cada una de sus espinas. En un momento. Llego. Me encuentro enfrente. De frente. Toco. Me abrazo. Y aunque conozco el árbol, no es el mismo de siempre, no es aquel que hace unos versos imploraba por llevarse mi desdicha, al contrario, implora por infligingirla, por mantenerla, por darle vida, por hacerla ver. Yo como siempre. Siempre. Tan bien vestido. Zapatos rotos. No es un chiste. Sonrío. No es un chiste. Me abrazo. Me río. Sonrío: no es un chiste. Me acomodo placidamente entre las hojas lacerantes, que cortan que lastiman, que llegan a la piel como llamas una a una. Saco unas pinzas, me coloco en posición. Como las aves. Aves. Del paraíso. En el paraíso la tormenta siempre se desecha por el abismo. Mutismo. De las emociones a los sentidos, más la melodía por el fondo siempre suena, siempre se altera. Y así es como fueron cayendo uno a uno. Tan sólo uno por uno. Como gotas, como gotas en el abismo. Sonrío. Me río. No es un chiste. Como gotas. De sangre se esparcen por el suelo, por ese suelo frío, de concreto, vacío, tan gris. Tan llenos de líneas, de víceras y de emociones. Sensaciones. De frío. El piso. El vicio. Atacar cada una de las hojas, con las manos. Sin pinzas. Sin pico se encuentran las aves en el vacío. Sin poder graznar, sin poder desposeerse de sus sentidos. Muertas. Vivientes. Las hojas que cortan cada uno de los pulsos de mis venas, de mi ser. Me excito. ¿Me excito? ¡Me exito! Éxito he logrado al fin. En el cúmulo de la pirámide de la objetividad. Me he vuelto sobrio, me he vuelto inmortal. Cada uno los remaches han sido colocados, uno a uno. Sonrío. Volteo, al horizonte. Me encuentro perdido en la niebla con mis hermanos. Y sonrío. Todo este paraíso es mi reino, es mi fin. Perdónalos. Perdónalos. Y aún sonrío. Cada uno de los momentos que han pasado por mi mente no han sido en vano, han sido vacío. Y mientras escucho, uno a uno los compases de la. Danza. Las hojas frente a mi nariz, que la cercenas. Bailan al compás. Caen. Por el viento, mis huesos se dispersan. Ensartan. Mis entrañas se retuercen. De alegría. Al compás. Sonrío. Me río. Y no es un chiste. Volteo al cielo. Tan claro, tan frío. Concreto. El vicio. Se va completando la pieza, con acordes.
Al fin. Parece que la pieza. Termina. La tortura que corrompe en cada uno los signos superficiales. Mi carne. Se esparce en cada uno de los recobecos del árbol. Las sombras. Sin pico los pájaros graznan en una melodía inacabada. Y a pesar de todo, a pesar del mutismo. Mi corazón palpita. Mi corazón. Ruega. Una hoja cae. Mi corazón. Cae. Ruega. Una hoja. Morir por mi corazón. El monte. Y las oraciones. Entre el alambre de púas. Las emociones. Y la melodía. Al final. Llega a su fin. Danza. La hierba. La emoción. Palpitación. Mi sexo. Constricción. La sonría. Sonríe. Sonríe. Se ríe. La niebla. El acorde. Termina. Final.
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.....
...
..
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Un ave. Me sonríe. Con pico, grazna.
La melodía. Jamás termina. Los ríos corren. Bajo la hierba. Rojo.
La niebla. Canta. Danza. Sonríe. Jamás termina. Se ríe.
Bajo la hierba.
Me veo.
Bajo la hierba. La melodía.
Aplausos.
Y el rojo cae del cielo al infierno.

sábado, junio 5

Ayer

Hoy tengo miedo.
Anoche soñé contigo.
Hoy tengo miedo.
Anoche te vi el rostro, las manos, el cuerpo.
Hoy tengo miedo.
De tu aliento.
Hoy tengo miedo.
De tu voz.
Hoy tengo miedo.
De volver a encontrarte.
Hoy tengo miedo.
De tan sólo no poder volverte a soñar. Porque es la única manera de encontrarte,
por que es la única manera de amarte
por tu boca, por tus labios, por tu manos, por tu cuerpo.
Hoy tengo miedo.
Que me entiendas.
Hoy tengo miedo.
Que me hables.
Hoy tengo miedo.
De no poder sacarte de mi mente.
Hoy tengo miedo de pensar en ti.
Hoy tengo miedo.
De morir.

Aunque desde hacer mucho ya lo vengo haciendo.

F.M.
Espero nunca me entiendas. Nunca me verás. Entre las sombras. Jamás morirás.
Te amo.

Y la niebla se desvaneció...


jueves, mayo 20

La princesa de la armadura oxidada

Exquisita debilidad.
Un aroma, un ambiente. Entras a la sala, te acomodas. Todo tan lleno, todo tan vacío. De rodillas, ante la luz, ante las tentaciones. Te detienes y piensas, cuando ya no...
luces de burdel.

-Carajo! Si lo más chistoso de la vida es cuando estás solo, absolutamente solo, y te das cuenta de quién demonios eres. Sabes, como que a mí eso de estar solo tomando café como que no me latía, no se me hacía buena onda. Pero al final de cuentas, estás aquí, sentadito, tú tan tranquilo, y te preguntas qué tiene de malo. Digo, puedes tener un hermoso espacio. Mira allá la sillita qué mona, mira acá el estante con las plantillas. Mira las revistillas de socialité y el periódico de distribución limitada. Aspiras, hondo. Ves a la chica, te preguntas... ves su sonrisa, te sonrojas.

Sí, es increíble cómo en un lugar totalmente atestado como éste, con la música de fondo y todo tan peculiar, te vengas a sentir más... cómo decirlo...
-

-Ya lo sé, dejé inconclusa la frase, para allá voy. Es que es tan maravilloso poder tener un espacio para ti mismo, hasta te sientes feliz y liberado. Ahorita me siento muy muy bien, estoy contento de mi día, de mi vida, de mi existencia, soy todo lo que quiero. Aún no entiendo cómo es que se puede hacer tan fácil la vida, mi modo mi vida, pero supongo que algún día (espero que pronto) llegue a mi nirvana, al cenit de mi existencia, y entonces sí, voy a arrasar con todo lo que me proponga. Porque sabes, en eso consiste únicamente la felicidad.
-No lo sé, supongo que la muerte. Arranca una hoja.
-Te pones un objetivo, y vas sobre de él. La verdad es que debo serte muy sincero, he leído mucho últimamente. No tienes una idea de cuánta razón tienen al decir que el leer enriquece. Mira, que apenas compré un librillo, uno rojito.
-¿Quién es tu peor enemigo caballero?-
-No, el Secreto no era, ese todavía no le llego. Era uno como de la proactividad y la empatía. Ah sí! 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Ése que te enseña cómo hacerle para que tu vida sea maravillosa y plena en sencillos pasos. Te pone entre sí, te sabe suyo y ahora experimenta, un poco por allí un poco por allá. -Ahora dime, ¿quién es tu peor enemigo?- Mira así, organización, planeación por objetivos. -La mala suerte - Ponerte en los zapatos del otro. -Unas zapatillas de cristal- Ser un individuo pleno, súper administrado.-¿Por qué no me ajustan? - Te digo que es un hitazo ese libro. La verdad es que no había encontrado nada parecido. -Lo escribes entre cada línea de tus textos - Es algo así como de lo mejorcito que he visto en las estanterías. - Lo escupes en cada una de tus frases - Ya sé que es algo viejo, pero la verdad es que siempre lo llevo conmigo. - Lo exhibes en cada una de tus muestras de orgullo. Un lugar. - Además no sabes, te propone unas tablitas magníficas para que puedas ordenar tu vida, así de una manera súper efectiva. - Y qué te crees, que ahora después de todo esto va a ser diferente, que como si nada hubiese pasado, todo se detiene y se condensa, al calor. Claro, es que no tienes una idea de cómo perdemos el tiempo en nuestra vida. La naturaleza repitiliana y perversa que jamás se sacia, que constuye, que aulla. Estamos tan cerrados y somos tan egoístas que no nos damos cuenta de lo mucho que estamos perdiendo, siendo que podemos ser tan activos y proactivos. La felicidad como la parcialidad del pensamiento, de las ideas. Mira yo lo comparo con algo así como las pautas básicas de la existencia, de lo mínimo que tú tienes que llegar a ser y hacer para alcanzar el éxito y la plenitud, porque básicamente todo radica en tu interior. Una mesa, un aroma, el humo. Tú mismo, escúpete. Únicamente tienes que programarte para ser feliz, y de ahí en fuera todo resulta maravilloso, hasta a veces pareciera que entre mejor cara le demos al destino más fácil va a resultar todo, porque la verdad así es esto. Acéptate mortal, acéptate vulnerable, princesa. Que fíjate, también el otro día escuché de algo que se llama empoderamiento. Humano, demasiado humano, sin sexo. Que es esa capacidad que tienen las personas para lograr sus metas, sus objetivos. Lleno de opio, lleno de mierda. Porque obviamente siempre tenemos que ver hacia delante, nunca hacia atrás, sólo los perdedores lo hacen. Lleno de verborrea que edifica y construye, sus chozas de barro, sus chozas de paja, tu castillo. No tiene ningún caso perder el tiempo viendo lo que has hecho mal, mejor aplícate a pensar en lo que harás mañana, para que así puedas conseguir todo lo que te propongas. Pensamientos orientados, hacia la fe, hacia la suposición de la creencia. Lo principal, claro está, es montarse un objetivo, y darse un plazo meta. Por que la facilidad del pensamiento es más fácil, porque su nulidad elimina sus barreras, las vuelve invisible porque ya no se sabe hacia donde más ver, eres ciega. Un corte por aquí, y otro por allá. De ahí pones todos tus esfuerzos en realizarlo y salir adelante. Hermosos sus palacios, hermosas sus estructuras. Esperanzadas hacia el derrumbe. Esperanzadas a la noción de la esperanza, Espera. Siempre espera hacia el mañana, porque el hoy no existe. Un libro. El cada instante se vuelve fugaz, nimiedad retórica ante los ojos del futuro, los grandes brazos que extienden sus garras, para acogerte. Para hacerte mimos, entre sus brazos. Te recoge. Te hace suyo. Te observa, aunque no alcanza a entender detenidamente qué haces, cuál es tu función. Cree que eres necesario, cree que eres único. Te sabes tan igual a tus hermanos, que hay ya demasiados en el mundo. Te tiene entre sus garras, te mira fíjamente. No puedes hacer nada, te encuentras paralizado ante la conmoción. Siente el pulso de su brazo, que se palpa en sus llemas. Llamas. Te llamas. Parece que con los ojos te quema, porque no sabes bien qué te va a hacer. De repente ve hacia el frente. Performance. Saluda, explica, señala y se acomoda el cabello de la frente. De pronto sientes un calor que te abraza, que sube hasta lo más intimo de tus entrañas, en verdad es hermoso. Hasta el negro que te inunda, hasta el blanco que te forma. Hasta el rojo que te cubre. Hasta todo tú. Te sabes utilizado, qué puedes hacer, ese es tu fin. Eres sólo un vehículo, sólo un medio. Los medios transmite, más no juzgan, no señalan, no puntualizan, almacenan. Esa ha sido siempre tu función, de la que tan orgulloso te sientes.
Asombro repentino.
Corte, corte, corte.
No lo has sentido, ha sido de pronto, te preguntas qué es eso en ti, qué es eso. No sabes bien, no puedes voltear no lo tienes permitido.
El calor.
Una hoja sale volando. Una hoja sale volando. Una hoja sale volando.
Entras al vacío.
Rojo, como tu capa. Rojo como...
Vacío.
Hay amigo, cuántas cosas tengo por contarte pero la verdad es que se me hace muy tarde, con esta nueva planificación no me queda tiempo para nada.
Piensas en la chica tan hermosa de aquella mesa, con ese cabello y esa sonrisa. Seguramente algún día podrás estar con alguien como ella.
Sonrisa, discreta. Palpitación y sudoración elevada. Alto ritmo cardiaco.
Ritmo... cardiaco... que quema.
Sales.
Y escuchas los sonidos del mundo, la calle, el ruido la gente, la vida. Todo aquello es tan real que no puedes entender cómo es que te lo has perdido.
Una brisa te toca el rostro, te obliga a voltear.
Dentro de una cubeta, dentro de una cubeta has teminado, junto con toda esta porquería. Te preguntas por qué el rojo te nubla la vista. Te arme, te lastima, te ciega, te desaparece. La garra entra y te hace girones, te inmola.
Aplausos.
Si tan sólo pudiera ser mía.
Una mirada cruzada. Un fuego, inunda. La estancia. En medio, el trasto, en medio su arma. Arde. Oxidada. Sin piel, con uñas, dorado, su pelo. Sonríe, te sonríe. Un delgado hilo mueve su brazo derecho. Te despide, un beso al aire. De fuego. El rojo que ceniza. Hasta tu cerebro.
Adios princesa, adiós.
Mirada, fija, sin párpados. Dentro de la cubeta. No existes más.
La estancia se quema.

Cierras los ojos. Respiras hondo.
Abres.
Sólo el aroma permanece.