Me encuentro tanto cuanto desconsolado, aislado, desesperado y sin remedio. No puedo dejar atrás mi esencia humana, no puedo dejar de ser quien soy. No puedo dejar todo en el pasado, no puedo olvidarme de todo donde estoy. Cada instante se vuelve un extraño suplicio, cada momento que siento que esto que tengo por corazón palpita. Mi mente lo duda, pero mi carne no se limita. No se limita a darle señales a mi buena razón, no se limita a serle fiel a cada una de sus sublimes sensaciones. No puede dejar volar sus frágiles cuestiones, se torna sola, necia, abusiva. Se apodera de las fibras de mi cuepro y me viola, me despoja de mi alma. Alma que no sé si tenga, alma que desconozco dónde se aloje o de qué se alimente, pero siento un vacío, un vacío que creo es mi alma, porque no sé qué es lo demás que me puede faltar. Quisiera dejar de existir en esta maldita cabeza, quisiera poder dejar de ser lo que soy, pero nada depende de mí. Ni siquiera podría suicidarme, ese sería un acto extraño, un acto carente de lógica, de razón. El porqué resulta imcomprensible, pero la soledad embarga, la soledad golpéa con su mazo ruín, llega, destruye, derriba. Arriba, abajo, destruye, derriba, arriba, destruye, abajo, derriba, arriba, golpea, me mata, sin vida. Lanzada la sentencia...
Dulces putas de los labios de los besos tristes.
Dulces putas aquellas que con sus labios encantan a los hombres, los vuelven sus esclavos. Tristes hombres que pasiones carcomen su alma y los derriban. Aquéllas bestias con aquellos los seducen. Aquellas bestias sin piedad pasan y destruyen. Encantan a los pobres, les roban corazones. Son entes desalmados, carentes de razones. Vuelven a las pasiones, carcomen emociones. Bestias de labios gruesos, gruesas pieles que quitan el soplo de la vida.
Besos tristes, besos salados. Besos apagados. Besos llenos de saliva, besos con yerbabuena y hierba fina. Besos por todos lados. Besos desesperados. Gruesos hombres que caminan, que deambulan, que dominan. Que no dominan ni sus pasiones, que no viven sus emociones. Esclavos de la vida inerte, estúpido encantado inberbe. Besos de pieles suaves, gruesos, carentes, pasiones. Buscan en su alma, buscan lo que no encuentran, saben lo que no existe, presiententen lo que les remite. Estúpidos esclavos, destruyen sus corazones... qué es lo que queda de la vida, nada, nada, labios tristes, bestias sin pasiones, putas dulces, corazones, todas éstas, sinrazones.
Encuentro el pecho, examino, busco, encuentro. Frío recorre el cuerpo, frío recorre, frío. Caliente, y frío, aire, sonido, desciende, el frío, desciende, busco, encuentro. Acierta, frío, caliente. Caliente corre, frío caliente que se vuelve frío. Desciende. Gotea, gotea, gotea, corre, escurre, frío.
Dulce frío que corre por los labios. Dulces, fríos, emocionados. Como cualquier otros, más fríos, ríos. Asco! Amargo... frío.... amargo frío... tristes, tristes bestias. Yo, triste, camino.
F.M.
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