Hoy me encuentro quizá un poco más cansado de lo normal, será que una vida así como la mía, agota más la energías del mortal cuerpo. No es demasiado lo que hago, verdad que mi trabajo es a lo sumo sencillo. Pero mi mente vuela, mi mente imagina, mi mente en ocasiones desespera. Mi mente, aquel artefacto que viene incluído dentro de todo esto es mi principal verdugo, mi principal castigo. Sería todo más fácil si la alejase de mí, si no me agobiara con sus incesantes preguntas y su retorcida retórica que en ocasiones me hace perder el control; apuñalarla.
Fabián es un ser sensible, que teme a conciencia. Teme que un día decida dejarlo solo, decida no permitirle verle jamás. Fabián quiere seguir, no quiere dejarse caer ni por un instante. Pero instante incesante del cuerpo burdo, del cuerpo hostil a ella, Fabián acuchilla sin su ayuda, él vive junto a ella más no con ella. Camina un poco por la calle. Maneja, camina, maneja, camina. Se encuentra de pie, sentado, de pie, sentado. Camina, maneja, de pie, sentado. De pie, sentado, maneja, camina. Se alza el telón, las voces del coro retumban. Ojos que recorren el escenario, labios que se humedecen de deseo. Piernas y brazos firmes, respiración entrecortada. Emoción constante, latente. Corazón vibrante, emocionado. Sentado. Atento. Vibrante. Atento. Acto primero finaliza con danza, aplauso espontaneo, seguido de una propia alabanza. Buena calidad, buen lugar, buen momento. Circunstancias aledañas un tanto incómodas, pero que aún causan regocijo. Conciencia espera a las afueras. Tiene frío. Sentada. Atenta. De Pie. Atenta. Caé el telón. Aplauso. Estruendo. Magistral intepretación. Correcta presentación. Sentado, de pie, camina, espera, sentado, descansa, de pie, camina. Encuentro, encuentra, encuentran. Se. Golpe súbito en la cabeza, balde de agua que dota de sentido la circunstancia. Lanzada la sentencia...
Odio a las putas buenas; áquellas que se creen sin dueño.
Buenas, creen, más sin dueño se encuentran desoladas. Dueñas del tiempo, infinito, lleno de vacío. Creen en la alegría, gozan del momento. Encuentran estúpida su propia imagen en el espejo. Áquellas estúpidas sin verdadera esencia. Desoladas imploran que no las mate conciencia. Tiempo estúpido de matar analogías. Infinito apego lleno de su propia imagen. Desoladas. Asco. Putas buenas sin dueño, dueño que las atormenta desde el infinito, desde el vacío de su espejo. Arrogantes buenas dueñas llenas de estupidez. Para encontrar la alegría, gozan que espejo mate su propia imagen que se refleja entre ellas. Estúpidas! Imágenes les digo! Gocen, gocen de aquella libertad que las mantiene en pie, descansadas, magistrales. Cae el telón, se levanta el hierro. Die pie, sentado, descansa, maneja. Pisa, pisa, pisa... cae el telón. Cae, pisa, cae, pisa, sentado, descansa, sentada. Se rompe el espejo. Reflejo que mata. Mil pedazos de ella. Estruendoso aplauso, magistral interpretación, aplausos, muchos de ellos. Dejan de gozar, dejan de existir. Infinito lleno de vacío... SILEnCIO...
F.M.
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